A pesar de no haber obtenido el premio al Mejor Cortometraje de Ficción, Hatem se considera afortunado por su nominación ya que es la recompensa a mucho trabajo y a muchas personas que le han acompañado en este proyecto.
-“Miente”, cortometraje de la salmantina Isabel Ocampo gana el Goya al mejor cortometraje de ficción.
-Ambos directores han cosechado grandes éxitos con sus proyectos en otros festivales.
No se trata de su primer trabajo ni tampoco es su primer reconocimiento. Hatem Khraiche Ruiz-Zorrilla, antiguo estudiante de la Facultad de Comunicación de la UPSA, puede sentirse orgulloso de su trayectoria que ha sido premiada en diversos festivales.
Su trabajo Machu Picchu obtuvo la 1ª mención en la Semana del Cine de Medina del Campo y, desde entonces, su proyección hasta la ceremonia más importante de nuestro país ha sido todo un triunfo para este joven director y guionista.
Licenciado en Ciencias de la Información por la UPSA y doblemente graduado en Dirección y Guión de cine por la EICTV (Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de Los Baños, La Habana), Hatem Khraiche rodó su historia a finales de octubre de 2007 en Paracuellos del Jarama (Madrid) y Medina del Campo (Valladolid).
La historia cuenta cómo un impetuoso anciano que tiene que quedarse solo en casa el fin de semana, acepta a regañadientes lo que su hija le impone antes de marcharse: los cuidados de un inmigrante sudamericano. A partir de entonces, anciano e inmigrante, más que acompañarse, se soportan. Una pequeña guerra doméstica se desata entre ellos. Las escaramuzas suben de tono hasta que algo terrible les hace levantar la bandera blanca.
Le preguntamos a Hatem por su trabajo y por la importancia que hubiera tenido para él este galardón
¿Cómo se te ocurrió la historia de Machu Picchu?
No es una historia original, es realista. De hecho partí de una premisa, de la observación de la realidad, esa realidad que podemos observar en parques, en la calle, en el día a día en general. La relación entre el anciano y el extranjero me parecía interesante, atractiva y sobre todo que son personajes muy diferentes.
¿Qué hubiera significado para ti haber ganado un Goya?
En un primer momento desde luego que mucha alegría y un empujón en este mundo. Ya el hecho de estar nominado es un empujón muy fuerte.
¿Qué piensas de los que dicen “del Goya al Oscar”?
Simplemente creo que es una frase hecha y que se necesita una pizca de suerte porque nunca sabes qué es lo que llama más la atención al jurado por lo que es cuestión de valorar un trabajo y suerte. Nunca fue un objetivo para mí llegar a la nominación de un Goya, sin embargo cuando estás trabajando y piensas que has trabajado bien, los meses previos a las nominaciones tienes una pequeña esperanza y desde luego ver reconocido tu trabajo, ya solo con la nominación es mucho. Pero los cinco nominados tenemos una calidad en común y es muy alta.
Algún consejo para los futuros profesionales cinematográficos…
No me gusta dar consejos. Me gusta más que me los den a mí y escucharlos. Pero bueno, supongo que siempre hay que contar una historia porque si no tienes nada que contar no tiene sentido. No hay que irse por las ramas, tienes que creerte la historia y de esa manera la gente la seguirá. Y por supuesto, trabajar con pasión.
Por último, una pregunta por aclarar, ¿es cierto que te consideras zamorano?
No, a ver… Eso ha sido una confusión. Yo nací en Salamanca y cursé allí mis estudios; sin embargo, pasé la adolescencia en Zamora y mi familia es de allí. Ahora mismo vivo en Madrid y en vacaciones voy a ver a mi familia, que es de Zamora. Por ello no es que me considere zamorano pero sí tengo un vínculo especial con esta ciudad.