Charley Kline y Bill Duvall, dos alumnos que estudiaban programación bajo las órdenes del profesor Leonard Kleinrock,probablemente no sabían la magnitud que tendría lo que hicieron aquel 29 de octubre de 1969, sobre las nueve de la noche. Ellos enviaron el primer mensaje instantáneo a través de la red que recorrió unas 350 millas, es decir, más de 500 kilómetros, desde la ciudad de Los Ángeles hasta Menlo Park.
El mensaje que contenía la palabra login no llegó completo, sino que, en medio del proceso, se colgaron ambos ordenadores y tan sólo llegaron a su destino las dos primeras letras. Por ello, se considera que Internet nació a partir del log.
Este primer intercambio de paquetes de datos se hizo por ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network), lo que conocemos como la primera red, el precedente de lo que ahora llamamos Internet, y se envió desde la Universidad de California (UCLA), en Los Ángeles, hasta el Instituto de Investigación de la Universidad de Stanford (SRI), situada en Menlo Park. En menos de un mes, el equipo de ingenieros de la UCLA ya había conseguido establecer un enlace permanente entre ambas universidades, que fue el primer nodo de la historia virtual. En diciembre, ya se habían convertido en cuatro los enlaces implantados.
Basándose en el descubrimiento pionero de estos ingenieros, el departamento de Defensa de Estados Unidos comenzó a desarrollar la red con intenciones militares. A raíz de lo cual se le puso el nombre de ARPA, por las siglas en inglés de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada del departamento de Defensa de EE.UU, y así dio origen a lo que para muchos, hoy en día, resulta imprescindible en nuestras vidas: Internet.

